Una tarde con amistades. Un turno que termina tarde. El tren de vuelta después de visitar a la familia. El trayecto a casa forma parte de la vida cotidiana, y la seguridad de las mujeres en el transporte público merece atención durante todo el recorrido.
Una nueva encuesta británica plantea una pregunta a quienes planifican y gestionan el transporte: ¿tienen los conocimientos y el apoyo necesarios para actuar? Para Spher, esta pregunta forma parte de las conversaciones sobre conexión, comunidad y apoyo. Las mujeres merecen desenvolverse con libertad en su vida cotidiana, y hacer que eso sea posible es una responsabilidad compartida.
Qué reveló la nueva encuesta sobre transporte
El 28 de septiembre de 2026, Women in Transport publicó los resultados de una encuesta a 737 profesionales del transporte. Entre quienes respondieron, el 74 % dijo no haber recibido formación ni orientación sobre la seguridad de las mujeres y las niñas; solo el 8 % se sentía muy seguro a la hora de identificar maneras de mejorarla. Son respuestas de profesionales participantes, no una encuesta a pasajeros ni una medida de la violencia. Women in Transport, 28 de septiembre de 2026.
La diferencia es importante. Estos resultados no indican lo segura que es una ruta para una persona concreta y no deben presentarse como estadísticas de Suecia. No se pudo recuperar el análisis completo enlazado mientras se preparaba este artículo, así que no se han podido verificar sus métodos de muestreo ni la representatividad de sus resultados.
Estos resultados ofrecen un punto de partida para una conversación práctica. Reconocer una preocupación y contar con apoyo para abordarla son cosas distintas. La formación, unas responsabilidades claras y el tiempo necesario para actuar merecen formar parte de la conversación.
Una imagen distinta desde la perspectiva de las personas pasajeras
Las experiencias de las personas pasajeras proceden de estudios distintos. Un estudio del Department for Transport, publicado el 26 de febrero de 2026, encuestó a 4.904 personas adultas en Gran Bretaña mediante un panel basado en una muestra probabilística. El trabajo de campo se realizó en marzo y abril de 2025. NatCen informa de que el 54 % de las usuarias del transporte público de entre 18 y 34 años había sufrido acoso sexual o comportamientos no deseados que le causaron malestar, angustia o miedo durante los 12 meses anteriores. Esta cifra agrupa varias experiencias; no es una tasa de agresiones sexuales confirmadas. NatCen: seguridad personal en el transporte, Publicación del Department for Transport.
Los dos estudios plantean preguntas distintas a grupos distintos y en momentos diferentes. No se deben combinar en una sola estadística ni utilizar para afirmar que la falta de formación causó las experiencias denunciadas por las personas pasajeras.
El trayecto incluye los espacios que hay entre un lugar y otro
Al hablar del transporte público, es fácil pensar solo en el autobús o el tren. En esta conversación, el trayecto también incluye el camino hasta la parada, la espera, el transbordo y la ruta desde la estación hasta el destino.
Una pregunta útil para planificadores y operadores es cómo se distribuye la responsabilidad entre esos espacios. ¿Quién se ocupa de un problema en un intercambiador? ¿Cómo puede una persona pasajera contactar con el personal? ¿Qué ocurre después de comunicar una experiencia?
Son preguntas que deben responder las organizaciones. No deberían convertirse en otra lista de tareas para que las mujeres la gestionen antes de quedar con una amiga o volver del trabajo.
Las experiencias de las mujeres merecen tenerse en cuenta en las decisiones
Escuchar debería llevar a algo concreto. Para Spher, contar con las mujeres en las decisiones sobre transporte implica dejar espacio a experiencias distintas y explicar qué cambia como resultado.
También significa preguntarse quién falta en la conversación. Una estudiante, una trabajadora del turno de noche y una mujer que viaja con una ayuda para la movilidad pueden tener necesidades distintas. Un proceso atento deja espacio para esas diferencias, en vez de tratar la experiencia de una mujer como si fuera la de todas.
También importa hacer un seguimiento transparente. Las comunidades merecen saber quién se encarga del trabajo, qué tiene prioridad y cómo se evaluarán los avances. Una promesa de prestar atención es más útil cuando va acompañada de un siguiente paso claro.
Dónde encajan la comunidad y Spher
La conexión cotidiana puede convivir con la responsabilidad pública. En Spher, nos importa que las mujeres encuentren personas con quienes hablar, hacer planes y mantener el contacto.
La aplicación de seguridad y comunidad de Spher combina grupos para mujeres, ubicación en tiempo real y alertas SOS a los contactos que eliges. Tú controlas el uso compartido. El envío de alertas depende de los permisos, la conexión y la disponibilidad de quienes las reciben. Spher no es un servicio de emergencia y no puede garantizar una respuesta.
Estas herramientas pueden ayudar a mantener el contacto. No sustituyen el trabajo de las organizaciones de transporte, las autoridades públicas ni los servicios de emergencia. Usar una app nunca debería ser una condición para merecer apoyo.
El trayecto de vuelta a casa debería dejar espacio para las cosas cotidianas: una conversación, un plan para mañana, un momento para ti. La libertad de las mujeres para desplazarse merece el compromiso de las personas y las instituciones que las rodean.
Fuentes y enfoque editorial
Fuentes consultadas el 2 de octubre de 2026. Preparado con ayuda de IA y aprobado para publicación bajo la firma editorial de Assi Spher. La portada es una ilustración generada con IA, no una fotografía de participantes de la investigación. Lee Política editorial de Spher.

